Poemas dadaístas



Para hacer un poema dadaísta solo necesitamos papel, boli y tijeras. Os aseguro que cocinar estos poemas es una receta facilísima, muy creativa y ¡con fundamento!

Comenzamos escribiendo sobre lo que queramos, sobre algo que nos inspire. Puede ser un texto largo, tan solo frases o incluso palabras sueltas.
Nosotros decidimos hacer poemas dadaístas estacionales, es decir, nos inspiramos en cada estación del año para escribir: podemos escribir sobre lo que hacemos y sentimos esos meses, qué ropa solemos llevar, cómo es el tiempo, letras de canciones relacionadas, qué tradiciones conocemos...

Después cortamos cada palabra por separado y las metemos todas en una bolsa. Agitamos. Removemos los ingredientes de nuestros poemas, que queden bien mezclados.

Una vez tenemos una buena masa de palabras abrimos la bolsa con cuidado y vamos sacando una a una cada palabra para ir construyendo nuestro poema. Iremos decidiendo al gusto cuándo se completa cada verso, cada estrofa y cuándo se termina el poema.

Et voila!

Los dadaístas proponían crear a partir del azar, desde collages, esculturas o poemas a partir de recortes de periódico con esta técnica. 

Los resultados son sorprendentes y mágicos:


 «Naranja llegó, más ardillas verás. Octubre hace caer granada, lluvia, pájaros, abrigo amarillo, castaña.»


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